Abrir el armario de noche y no encontrar la camisa, buscar algo bajo el fregadero con la linterna del móvil o rebuscar en la despensa a oscuras. Son situaciones del día a día que se solucionan con una pequeña luz bien colocada. Estos son los rincones donde más se nota.
1. Dentro del armario
La luz de la habitación casi nunca llega al fondo del armario. Una luz pegada en el lateral interior, que se encienda al abrir la puerta, te permite ver la ropa con claridad sin encender la lámpara del techo.
2. Bajo los muebles altos de la cocina
La encimera suele quedar en sombra justo donde cocinas. Una luz debajo de los muebles altos ilumina la zona de trabajo, y si tiene sensor, se enciende sola cuando te acercas por la noche a por un vaso de agua.
3. Bajo el fregadero y en la despensa
Son los sitios más oscuros de la casa. Con una luz que se activa al abrir, encontrar los productos de limpieza o lo que buscas en la despensa deja de ser una búsqueda a ciegas.
4. En el recibidor
Llegar a casa de noche y buscar el interruptor a tientas. Una luz con sensor de movimiento junto a la entrada te recibe encendida al abrir la puerta.
5. En el garaje o el trastero
Lugares donde no siempre hay buena instalación eléctrica. Una luz con batería recargable se coloca en cualquier sitio sin necesidad de cables.
Qué tipo de luz elegir
- Con sensor de movimiento: para no tener que tocar nada.
- Recargable: para ponerla donde no hay enchufes.
- Con adhesivo: para colocarla en segundos sin taladrar.
- Compacta: para que quepa en cualquier rincón.
La luz nocturna Nuvora cumple con todo: sensor de movimiento y de luz, recarga por USB, adhesivo incluido y un tamaño compacto de solo 60 g. Con el pack de 3 unidades puedes iluminar armario, cocina y recibidor de una vez, con envío gratis a España.